Eres mi debilidad

Caos. Caos mental. Te he querido tanto, he estado tan enamorada de ti… Nunca te dije ‘te quiero’ aunque fuera obvio y lo supieras, y ahora, después de meses de lágrimas y decepción, quiero decirtelo. ¿Problema? Por el camino me has llegado a inspirar desconfianza, y ahora me siento desamparada en un camino sin luz. ¿Te sigo queriendo o es sólo el recuerdo, que me aparece en el momento más inesperado del día y con el que sueño cada noche?  Sigues siendo especial, te tengo un cariño único y pensar en ti me hace sonreír, también llorar. Eres mi debilidad.

Con sólo voz

Estaba tumbada en la cama y casi me dormía. Quería hacer un esfuerzo para seguir lo que me contabas, para después poderlo comentar y tener un tema de conversación, pero la hora que era y tu agradable voz preferían que me durmiese. Hablabas sobre tu película favorita con detalle y comentarios, pero a mí el tema me era indiferente. Ya me habías llevado a una nube y aún no sé cuando bajaré de ella.

Afortunadamente no me veías y no te pudiste decepcionar con la poca atención que en realidad te estaba dedicando. Tu voz seguía siendo acogedora, proyectandose por los auriculares y solo dirigida a mí. Pensandolo bien quizás hubiese preferido que sí me vieras, y con un poco de suerte la sonrisa que sin saberlo me dibujabas te hubiese enamorado.